- El problema
- Un QR genérico impreso en un folio rompe la estética que has pagado a tu interiorista, y nadie tiene ganas de escanear un cuadrado feo.
- La solución
- Subes el cartel del local y encajas el QR dentro: plantilla de fondo, estilo de módulos (clàssic, redondeado, puntos, elegant), forma del marco, color del QR, del fondo y de las esquinas, tamaño y posición, con previsualización en vivo de cada mesa.
- Lo que ganas
- Más escaneos porque el QR parece parte de tu decoración, no un parche: el soporte vende tu marca mientras el cliente pide.